Al norte.
Al norte muy lejos de sus gatos...pensaba Elinor, mientras veía pasar los bellos paisajes desde su asiento en el Tren, hace tantos años no se subía a un tren, así que la ansiedad aumento cuando avanzaba hasta que el tiempo estando ahí hizo su parte y la costumbre salio victoriosa.
Ella abrió su maletín que llevaba con ella, adentro llevaba primordial mente Botones, un rosario que le había regalado el padre Benedicto, sus lentes de lectura, una manzana y por supuesto Su libro favorito charles Dickens, en la historia de ese libro unas 20 leídas eran pocas, Elinor lo devoraba cuando era pequeña siempre antes de dormir. Sentada, recargo su cabeza en la ventana y callo a un sueño profundo sin darse cuenta. En su cabeza recorrían pensamientos, ideas, fotografías, todo tipo de cosas que podrías encontrar en tus sueños mas profundos... hasta que la carta apareció en medio del vació y abrumada despertó con un brinco, valla ya ni en mi cabeza me dejan en paz!! carambolas y repampanos!! maldijo en voz baja...diez minutos de silencio hasta que llego ala estación verte prairie.
listo he llegado sana y salva, exclamo con alivio profundo, tomo su bolsa y su sombrero dispuesta a bajar, para seguir con el propósito de su viaje, bajando suspiro y enfrente de la estación la estaba esperando su mejor amiga de la infancia la Srita. Liliana smith ingles. Al verla recordó tantas cosas desde que se encontraron por primera vez en esa misma estación, en ese mismo lugar, aquella tarde nublada con unos 16 años pintados en el rostro, compartiendo sus galletas de anís con una completa extraña quien diría que serian las mejores amigas, después de 30 años no se veían, valla que rápido pasa el tiempo cuando atiendes a 9 gatos pensó Elinor, y sin mas ni menos con sus piernas adormecidas por el largo viaje corrió tan rápido como pudo. Un gran abrazo, oh liliana! pensaba mi amiga, mi única hermana te extrañe tanto!. Carambas Eli ( solo ella la llamaba así ), aun sigues igualita el mismo brillo en tus ojos, un par de solteronas, me da tanto gusto verte de nuevo, dijo liliana, vamos dame tu sombrero que el camión casi sale.
En el camión se hizo una platica interminable, si hubiese un record en utilizar el mayor numero de palabras ellas lo ganarían, 30 años de vivencias, 30 años de recuerdos. Porque no había echo esto mas seguido caray! había olvidado que bonita era la compañía de otra persona y no de felinos rumiantes, listo Eli, aquí mismo es.Bajando quede atolondrada, con la mas bonita de todas las casas, con chimenea, girasoles al frente un pequeño estanque, blanca como la leche, un caminito empedrado y unas bellas cortinas de flores. Oh liliana siempre eh querido vivir en una caa tal cual esta!! es hermosa, brinco Elinor como una niña de 6 años. Vamos entra, estas en tu casa, Te o cafe? ah para que pregunto si se lo que pedirás, un te, sonrió liliana, ven siéntate tenemos tanto que hablar, no sabes el gusto que me da saber que estamos juntas de nuevo. Tras largo tiempo de charla ya la tazas de te se acumulaban, hasta que salio el tema de la misteriosa carta. Elinor borro su sonrisa cuando menciono que alguien le havia echo una broma jugando con sus sentimientos, también le contó sobre su colección de botones y de sus 9 gatos con todo y nombres, del mas grande al mas chico, Tomas, pelusa, botones, nuts, sr.carrete, moño, panela, philip y Ramón. La noche caía y las palabras seguían.
Bueno Elinor este es tu cuarto, descansa querida, con una cálida sonrisa. El otoño se veía en todas partes y dos solteronas conciliaban sus sueños.



No hay comentarios:
Publicar un comentario