lunes, 4 de abril de 2011

capitulo 8.

La despedida.


Tras dos largas semanas en la casa de su vieja amiga. Elinor empaca sus cosas, con la tris tesa a flor de piel, la hora de partida se acerca pues su Tren parte en 3 horas. Tantos recuerdo, pero se va con una gran sonrisa pues tener una verdadera amiga no es cualquier cosa, y menos conservarla después de tanto tiempo. La ultima taza de te juntas.

-Querida Elinor, por favor promete me algo.
-Claro que pasa?
-no dejemos pasar tanto tiempo para volvernos a ver, unas viejas como nosotras tenemos que aprovechar todo el tiempo juntas. Prometerlo.
Elinor asintió un una sonrisa y una abraso muy fuerte. La hora casi se aproxima y la tetera se esta enfriando. ya son las 4 amiga, es triste la despedida pero han sido gratas estas semanas a tu lado.

- Lili, te llamare en cuanto llegue, te pondré al tanto de todo, y en las próximas vacaciones te espero en mi casa, que dices?
- seria tan maravilloso, claro ahí estaré!, cuida te mucho, suerte y buen viaje querida.
- Gracias Lili, por todo.

Y Elinor abordo al camión que la llevaba directo a la central principal mas grande del lugar. en menos de media hora ella se encontraba cargando su termo con café de alguna cafetera en la sala de espera. una hora le faltaba para que su tren llegara. El tiempo jamas se le había hecho tan largo, los minutos parecían días completos. Hasta que por fin, se escucho una voz joven de alguna chica empleada del lugar, anunciando la llegada de su tren.

- Al fin!
Tomo su bolsa de mano, su maleta y sin dudas su termo con café aun, lo relleno por ultima vez y subió a su tren. asiento numero 16 valla me ha tocado sola, que suerte, así nadie podrá verme como si jamas hubiese visto a una anciana viajando.

Después de dos horas en la estación greenbow alguien entro y se sentó enfrente de ella, pero ella dormía como un bebe en la noche mas cálida de su vida. Era un hombre de mediana edad llamado Clementin, solo llevaba consigo un maletín de cuero café canela y su abrigo roído por el paso del tiempo. se podía alcanzar a olfatear un pequeño olor a humedad, juraría que era su sombrero.

Elinor Despertó y al ver aquella sombra borrosa frente ella se espanto y pego un brinco. Disculpando se cobro la vista y noto aquellos rasgos peculiares y el olor a humedad. valla que tarde se ha echo, cuanto tiempo dormí?. dos horas falta una, menos mal.

Ella se dirigió hacia la cafetería del tren en busca de una taza de café y un panecillo pues era tarde y su estomago pedía alimento. en una hora en punto. el tren llega hacia su destino, por fin en casa valla si que ha estado lloviendo, como estarán mis gatos y mi casa, todo eso pensaba en lo que esperaba su maleta de vuelta. Al fin en sus manos, Justo a tiempo, el ultimo camión que pasa justo enfrente de su casa. Elinor se encontraba tan emocionada y nerviosa pero a la vez un poco nostálgica por la ausencia de su amiga.

Ella bajandose enfrente de su puerta, temblorosa abrio la puerta, todo tan silencioso y obscuro, olia a soledad ahi dentro, al prender la luz todo relucia tan limpio, valla que el cuidador había echo un gran trabajo, de pronto uno tras otro los gatos empezaron a salir, dandole al bien venida a aquella vieja. apoyandose en su sillon acariciando a todos y cada uno de sus gatos Tomas, pelusa, botones, nuts, sr.carrete, moño, panela, philip y Ramón, Por fin en casa exclamo Elinor con un aliento de tranquilidad, arrastro sus cansados pies hazta su cama y despues de 3 parpadeos callo en un profundo sueño.